EN LA ESCALERA

Minientrada

luna-escalerasLa escalera que desciende al universo, se cimbrea ante el sonido del piano que alberga en su centro el arrojado elfo, figura inmóvil y dócil, alimentando el alma y en su magnánima extensión renace el cuerpo danzante y ondulado y en esa bajada al universo se encuentran todos los demonios recientes y los infiernos recreados, ardientes pudieran ser.

En esa subida y bajada quedan los días magníficos y grandes que enseñan a tus ojos sitios comunes, oasis pacientes, silencios monacales y retiros. No es más que una escalera desde dónde te miras, a veces subes encontrando el sosiego placentero o el ruido que te plante más cerca de tu carne, a veces subes a buscar la calma no encontrada en el sueño bien dormido.

Y si amanece en ti más temprano y huele a primera luz de la mañana y sabes que habitas los momentos tuyos, la escalera te tiende la alfombra floreada aunque el universo se quede mudo a tus pies, más abajo. Qué es la locura de lo pasos hacia arriba o en descenso sin saber muy bien si escapas o te hundes.

Mi escalera separa las estancias de mi casa como si en mi dualidad se hallara divida también la conciencia y la realidad, desdoblamiento firme y cada vez más trágico y divino.

Mas es sólo una escalera que en acuciante descenso abriga miedos y locuras y allana el camino a la separación, a la retirada urgente, con su suelo frío de mármol viejo que se expande ante los pies descalzos de todos.

Y en esa escalera, el elfo arrojado e inmóvil comenzó sus primeros pasos lejos del caballo que paciente espera en la tapa del piano. Cobró realismo, vida y cuerpo y desde arriba los ojos más sorprendidos bebieron del universo bajo suelo. Qué extraño en subida ligero de peso y sin cabalgadura, libre de todo y hacia otro espacio.

Mas por la escalera también se escapan los sueños y es que ella sólo sabe de pieles que la pasean y la rozan, pesados, pequeños, ágiles, suaves o cansados pies que bajan al universo/infierno de mi razón o de mi historia.

HISTORIAS PARA SER ESCRITAS

Siempre quiso vivir historias para ser escritas y apasionadas se mostraban en ese mundo paralelo, intuitivo en fin. Y el telón se abrió, dando paso a una extraordinaria representación de la magia soñada que no era más que pequeños hilvanes adornados por la extensa memoria de una joven actriz visionaria. La conformó al gusto de los otros, imaginándola sorpresiva, entendible en su conciencia a pesar de la bruma y se asustó del aire y siguió en el juego cada vez mas lejano al punto del horizonte donde viajaba su mirada.

Llegó, del vacío incauto del pozo negro donde el cuerpo adolescente se mira, a realizar su sueño en manos que enseñasen sin pudor todos los mundos, experimentadas manos siempre halladas, mundos negros y rojos, vertiente diferente, una en sombra. Volviendo a imaginar que lo encontrado era sólo parte de un abismo, fue recreándose en el paralelismo de su mundo, buscando la perpendicularidad para existir.

Dudo que supiese de escenarios, ser actriz no estaba en sus comienzos, ni en sus finales llegados en cadena, mas si se mira despacio, como más hondo…es sólo historia recreada y en ese tumultuoso devenir se fraguaron las escenas, esas nacidas para ser escritas.portada.jpg

DE ALGAS

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Vestida como de algas te vas acercando al estanque premeditado en tu ensoñación, la sirena varada se marchó con los vientos en contra y deja siluetas complejas y estilizadas, de puntillas, como en una danza arremolinada y muy visual. Qué música llega que se despoja de todo y se presenta transparente en agua mezclada, siendo paisaje, cómo lo envuelve todo con su propia fantástica presencia. Cadenciosa en insinuación constante a su igual, que ella es agua y del agua bebe, se deja llevar a la presencia del fauno que se esconde y aparece, no pretendido, puede ser que deseado. Se deja mecer en la mirada del otro porque en sueños no hay cobardía, temores sí, vertidos para otros dolores. Ahora camina por el borde que se adentra verde en el agua acristalada y confundida se halla que no es alga de mar ni nenúfar del estanque, en transparente vestido pisa despacio en el resbaladizo suelo que la hará llegar a su laberinto, que la ensoñación viene y vuelve a remover sus particulares visiones.

Dejadme llegar a ese estanque de la mujer vestida como de algas, donde la elfa madre jugaba y se enredaba en su pelo. Fue su sueño y el mío ahora y quiero ver entre las ramas altas que bordean la fantasía al fauno bajando a dormir o a sestear con las notas de un Debussy romántico y de cristal y yo ninfa sin dueño.

NO SE DÓNDE

Vas moviéndote en círculos, más amplios en momentos, como ondas, que no son mi mar, cerradas quedan. Te recreas constante en ilusiones fáciles. Mira desde fuera que es la soledad lo que escondes, tal vez el miedo tendencioso para seguir aferrada al mágico círculo que calma el duelo.

No sé donde se encuentra el equilibrio de tan ansiada búsqueda, no en manos ajenas, no en ti, sólo en mí  la respuesta, la relatividad mía, porque cada ausencia es única, trae destinos diferentes, ellos marcharon y en la supervivencia me hice del aire, ayer partió y el aire se hizo mío. Rara la ida y vuelta de unas manos a otras, tanto en todos, sin mí, sin presencia real. ¿Dónde pesa el cuerpo y en qué vidas?. Noctámbula he de hacerme para expiar las culpas que la mañana trae. Sombras en el día y expansión en la noche.

No sé dónde se encuentra la recuperación del alma, la austeridad de la que no gozo sería su cura, pero es que soy suya, del aire y siendo ahora mío lo esparzo sin ira. No quiero examinarme a diario, menos ser examinada, soy lo que siento, ahora o después, no soy otra.

Pero la realidad es que no se dónde buscar, ser encontrada y estar serena en tiempos tan convulsos, no hay faro atrayente, he de buscar senderos escondidos, tal vez esté ya pisando firme y en camino, pero no sé si eso lo que busco o si donde lo busco  le resulta grato a mi conciencia.

EN MI ESTANCIA

Aquí llego tras apresurarse el tiempo, sin saber que miradas invoco a esta estancia mía. No son los placeres de buscar mi suerte, son los necesarios caminos a encontrar. No ser del viento ni a su favor correr, deja el destino libre de ataduras. Voy a por el mundo y a su encuentro marcho, dejaré que el agua me arrastre o me calme. Son ya muchos los años en la espera, dramático el comienzo si al Abril me remito. Primavera ingrata mas fuiste preferida para verme y ahora regresas apresada y oscura. Pero aquí he llegado, con mi voz en guerra, a soltar la ausencia y a rendir tributo, por lo que seré, por lo que había sido y regresa. Es por eso que en mi estancia estoy y para mi sentencia,